Un antiguo teatro, en el que Madronita y la familia Andreu representaran toda clase de géneros, es ahora la cocina, un amplio espacio entre paredes de piedra negra con un gran ventanal, en el que acero inoxidable del mobiliario adquiere todo el protagonismo, gracias también a una cuidad iluminación.
Bajo la tutela de Xavier Pellicer, un equipo de jóvenes profesionales desarrolla una cocina creativa y de inmejorable técnica, que presentada con un excepcional servicio de sala, hace a Abac poseedor de 2 estrellas en la guía Michelín.
Dos comedores, uno principal con 14 mesas ovaladas de capacidad aproximada para 45 comensales y un segundo más reducido y también apto para grupos de hasta 18 personas. Una preciosa terraza en el centro del complejo con 8 mesas más, está disponible cuando el tiempo lo permite.