BOÍ TAÜLL RESORTBoí Taüll Resort es un complejo hotelero dedicado al ocio, a la empresa y al deporte. Situado en el Valle de Boí, en el Pirineo de Lleida, uno de los únicos resorts de montaña de España. |
|
Haga su reserva »
APARTAMENTOS LA SOLANASituado en un destino turístico del magnífico Valle de Boí, en el Pirineo de Lleida, cerca del Parque Nacional de Aigüestortes, rodeado de las iglesias Románicas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en Noviembre del 2000... APARTHOTEL AUGUSTAUbicado en el magnífico Valle de Boí, el Aparthotel Augusta le ofrece apartamentos confortables ubicados muy cerca de la estación de esquí de Boí Taüll... BOÍ TAÜLL RESORTEl Boí Taüll Resort se encuentra en la Vall de Boí, en el Pirineo... HOTEL TAÜLLBoí Taüll Resort está situado, en el Valle de Boí, en el Pirineo de Lleida, cerca del Parque Nacional de Aigüestortes (tan solo a 10 Km) y rodeado de las Iglesias Románicas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en Noviembre del 2000... ROMÀNICEl Hotel Romànic se encuentra en el Valle de Boí, en los Pirineos... EL PETIT MUNTANYOEl Petit Muntanyo está situado en una bella mansión de piedra y madera en el Valle del Boí... |
Buscando Disponibilidad....Espere un momento por favor. / |
El Conjunto Románico de la Vall de Boí
Sant Climent de Taüll
Santa Maria de Taüll
Sant Joan de Boí
Santa Eulalia d'Erill la Vall
Sant Feliu de Barruera
La Nativitat de Durro
Sant Quirc de Durro
Santa Maria de Cardet
Assumpció de Coll
Durante los siglos XI y XII, en el Valle de Boí se vivió una importante actividad constructora y artística. Grupos de picapedreros, maestros pintores y talleres de artesanos levantaron, decoraron y mueblaron un conjunto de iglesias románicas excepcionales: Sant Climent de Taüll y Santa María de Taüll, Sant Joan de Boí, Santa Eulalia de Erill la Vall, Sant Feliu de Barruera, La Nativitat y Sant Quirc de Durro, Santa María de Cardet y la Assumpció de Coll. Ocho iglesias y una ermita declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Construidas bajo la influencia del románico lombardo, las iglesias del Valle de Boí son edificios funcionales, de una o tres naves que se levantan con pequeños sillares de granito y se cubren con estructuras de madera o bóvedas de cañón. Por encima de todo destacan los campanarios: esbeltas torres de planta cuadrada que cumplían una función de comunicación y vigilancia del territorio. Frisos de dientes de sierra, bandas lombardas y arquetes ciegos decoran rítmicamente los exteriores de los ábsides y los campanarios.
En el interior de las iglesias los conjuntos de pintura mural, los descendimientos de la cruz, las tallas y los frontales de altar llenaban los espacios de imágenes destinadas a revelar los valores espirituales de la sociedad medieval.
Hoy, gran parte de estos bienes muebles se conservan en Barcelona, en el Museo Nacional de Arte de Catalunya, pero es en el Valle de Boí en el sitio para el cual fueron creadas, donde las copias de estas imágenes nos transmiten todo su sentido y nos permiten entender su función original.
Actualmente este conjunto se gestiona desde el Centro del Románico del Valle de Boí. La apertura al público de las iglesias, la edición del material informativo y las visitas guiadas que se ofrecen desde el centro son el mejor medio para conocer este rico patrimonio.
Más información:
Centre del Romànic de la Vall de Boí
Camí del Batalló, 5
25528 Erill la Vall
Tel: 973 69 67 15
Email: centreromanic@vallboi.com

Consagrada el 10 de diciembre de 1123 por Ramon Guillem, obispo de Roda-Barbastro, la iglesia de Sant Climent de Taüll se levanta sobre un templo del siglo XI.
Es el prototipo de iglesia románica de planta basilical, con las tres naves separadas por columnas y cubierta de madera a dos aguas, cabecera con tres ábsides y campanario de torre.
El Pantocrátor de Sant Climent de Taüll ha sido la imagen emblemática más utilizada para representar el románico catalán. El original se conserva en el Museu Nacional d’Art de Catalunya. En la iglesia podemos contemplar una copia, junto con otros fragmentos de pintura original, entre los que destaca la escena de Caín y Abel.
Tres tallas románicas completan el conjunto de bienes muebles conservados en el interior del templo.

La iglesia de Santa Maria se consagra el 11 de diciembre de 1123, un día después de Sant Climent, lo que muestra la importancia de los recursos que los señores de Erill destinan a la Vall de Boí a principios del siglo XII.
Situada en el centro del pueblo, es la única iglesia del valle que parece generar el asentamiento de la población a su alrededor.
La mayor parte del conjunto de pinturas murales románicas de su interior se arrancaron y trasladaron a Barcelona entre los años 1919 y 1923, como las del resto de la Vall de Boí. Actualmente en la iglesia se puede ver una reproducción del ábside central, presidido por la escena de la Epifanía, con el Niño Jesús sentado en el regazo de la Virgen María y los Reyes Magos en actitud de ofrenda.

Sant Joan de Boí es la iglesia que conserva un mayor número de elementos arquitectónicos del primer momento constructivo que se produce en la Vall de Boí en el siglo XI.
En Sant Joan de Boí, de planta basilical (como Sant Climent y Santa Maria), destaca el conjunto de pinturas murales que se encontraron decorando el interior de las naves con escenas como La lapidación de San Esteban, Los Juglares o El Bestiario.
En la última restauración se quiso dar a la iglesia un aspecto lo más similar posible al que debía tener en el siglo XII; con este objetivo, se enfoscó el interior y se hicieron copias de todos los fragmentos de pintura mural conservados actualmente en el MNAC.
Es aquí donde mejor podemos entender qué función desempeñaban las pinturas y cuál era el aspecto original de estas iglesias.

En Santa Eulàlia encontramos uno de los mejores campanarios de la Vall de Boí, una esbelta torre de planta cuadrada y seis pisos de altura con la decoración propia del románico lombardo: las arcuaciones ciegas y los frisos de diente de sierra.
Alineado con el de Sant Joan de Boí y el de Sant Climent de Taüll, el campanario desempeñaba la tarea de comunicación y vigilancia del territorio.
En el interior de la iglesia podemos contemplar una copia del grupo escultórico del Descendimiento de la Cruz, el único que se conserva entero del Taller d’Erill. Los originales se hallan repartidos entre dos museos: el Museu Nacional d’Art de Catalunya y el Museu Episcopal de Vic.

Situada en un extremo de la población - com es freqüente en la mayoria de iglesias de la vall . Sant Feliu de Barruera alberga elementos arquitectónicos de los dos grandes momentos constructivos presentes en la Vall de Boí: los siglos XI y XII.
Las diferencias constructivas de cada siglo se hacen patentes en los dos ábsides que conserva la iglesia: el ábside del siglo XI, decorado con arcuaciones ciegas y bandas lombardas y con un aparejo irregular muy diferente de los sillares del ábside del siglo XII.
Las remodelaciones de la iglesia y los bienes muebles que se conservan en su interior nos muestran cómo los templos del valle se van adaptando a los gustos y a las necesidades de la comunidad que los ha utilizado desde el siglo XII hasta nuestros días sin interrupción.

La monumentalidad de la iglesia de la Nativitat atestigua la importancia del pueblo de Durro durante la Edad Media. Destacan las grandes proporciones de la nave, el campanario, la portada esculpida y el pórtico.
Entre los siglos XVI y XVIII el templo románico se remodeló en varias ocasiones. Estas transformaciones aportaron al templo nuevos espacios, como las dos capillas góticas o la sacristía barroca.
En el interior de la iglesia se expone la imagen románica de Nicodemo, que originariamente formaba parte de un conjunto del Descendimiento de la Cruz.

La ermita de Sant Quirc se sitúa en un marco privilegiado, en la montaña de Durro, a una altitud de 1.500 metros. Su emplazamiento no es aleatorio, sino que se trata de una marca territorial vinculada al espacio social trabajado por la comunidad y a la tradición de origen pagano de correr fallas.
Es un edificio del siglo XII, de dimensiones reducidas y con aportaciones barrocas.
En su interior apreciamos la convivencia armónica de diferentes momentos artísticos, con la copia del frontal de altar románico, la imagen de estilo gótico de San Quirc y Santa Julita y el retablo barroco.

Santa Maria de Cardet conserva uno de los ábsides más espectaculares de la Vall de Boí. El templo se edificó sobre la pronunciada pendiente de la montaña, aprovechando el desnivel del terreno, para construir una pequeña cripta en el interior, la única de todo el conjunto.
A diferencia del resto de iglesias de la Vall de Boí, en este caso el campanario es de espadaña, fruto de las transformaciones barrocas que experimentó el templo.
En la última restauración se ha querido mantener el interior de la iglesia tal como era a principios del siglo XX.

La iglesia de l’Assumpció de Cóll tiene características propias que la diferencian de las otras iglesias de la Vall de Boí: los materiales de construcción, el tamaño de los sillares o los elementos decorativos de la portada, la parte más interesante del templo. A destacar el Crismón y los capiteles esculpidos con representaciones de luchas entre hombres y animales.
Como en otras iglesias del valle, custodiando la entrada al templo encontramos un cerrojo de hierro forjado de tipología románica acabado en forma de cabeza de animal.
En el interior de la iglesia todavía se conservan las tres pilas románicas: la pila bautismal, la pila del agua bendita y la pila del aceite.
El Parque
Ficha técnica
La Casa del parque
El Parc Nacional d’Aigüestortes y Estany de Sant Maurici es uno de los catorce parques nacionales de toda España y el único que hay en Cataluña. Situado en el corazón de los Pirineos, junto con los parques de Ordesa y Monte Perdido y el de los Pirineos Franceses, es una excelente representación de los principales ecosistemas que podemos descubrir en la alta montaña catalana.
Cimas que superan los tres mil metros de altura; ríos, barrancos, cascadas y pantanales que realmente nos hacen sentir que estamos en el país del agua, más de 200 lagos de distintas formas y colores; y una gran diversidad de especies animales y vegetales que luchan por sobrevivir en una medio físico riguroso, dan vida a este espacio natural protegido único del sur de Europa.
El Parque Nacional ofrece, durante las cuatro estaciones del año, un programa de actividades que incluyen itinerarios con el servicio de guías interpretadores, salidas con raquetas de nieve en la época invernal, jornadas naturalistas, exposiciones, charlas y concursos que tienen como objetivo dar a conocer los principales valores naturales del Parque Nacional para mejorar la protección y la conservación de estos espacios privilegiados.
Más información:
http://www.parcsdecatalunya.net/
http://www.reddeparquesnacionales.mma.es/
Para cualquier aspecto que os interese o queráis conocer del Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, os podeis dirigir a las Casas del Parque de Boí y Espot. Allí encontrareis personal qualificado que os atenderá y que os dará a conocer lo que consideran su casa. La Casa del Parque de Boí actúa como centro de documentación y mantiene un servicio de biblioteca a disposición del público, es el sitio ideal para encontrar obras especializadas o de divulgación sobre este territorio y que se pone a vuestra disposición en su tienda. Las casas del parque están apoyadas por diferentes puntos de información que funcionan durante los periodos de semana santa y verano. Además en diferentes puntos del Parque encoontrareis paneles indicadores de situación de itinerarios que podeis realizar, de aspectos que podeis valorar, de normas a seguir….
Casa del Parque Nacional en Boí
Ca de Simamet
c/de les Graieres, 2
Tel. 973 696189
Fax 973 696154
Una estación creada para ofrecer la máxima seguridad. Unas pistas dibujadas en un único sentido y en una sola vertiente donde se encuentra la cota de esquí más alta del Pirineo, 2.751 metros. Unos espacios bien delimitados. Una variada oferta de actividades. Por todas estas características, Boí Taüll Resort es la mejor elección para pasar las vacaciones de invierno.
Dominio esquiable:
* 10.366 m de desnivel
* 44 Km de pistas balizadas
* 49 pistas: 9 verdes, 5 azules, 27 rojas y 8 negras
* 50.000 m2 de snowpark
* 205 cañones de nieve
* 20,2 Km de área de nieve de cañón
* 2.020m de cota mínima (Pla de Vaques)
* 2.751m de cota máxima (Puig Falcó)
Servicios complementarios:
* Cafeterías y restaurantes en pistas
* 1 guardería de nieve (niños a partir de 1 año)
* 2 escuelas de esqui
* más de 125 monitores de esquí
* 1.500 plazas de aparcamiento
* Centro de atención médica a pie de pistas
* Local de alquiler y reparación de esquís y snowboard
Equipamientos:
* 16 remontes
* 7 telesillas (4 cuadriplaza, uno de ellos desembragable, 2 biplaza, 1 de tres lazas)
* 6 telesquís
* 3 cintas transportadoras
* 19.690 personas/hora de capacidad de transporte
* 5 máquinas para la preparación de pistas


La oferta de termalismo y wellness – Placer, salud y belleza
Situados en un marco incomparable en el Valle de Boí podemos encontrar des de uno de los más importantes Balnearios de Catalunya con una amplia oferta de servicios terapéuticos, que nacen a partir de las 37 fuentes de agua minero-medicinal con diferentes composiciones y temperatura, una de les más modernas instalaciones SPA con 1.200 m² de exclusivas instalaciones que combinan las últimas novedades con los tratamientos más completos.
Balneario de Caldes de Boí
Spa Augusta
La estación termal y de montaña de Caldes de Boí tiene 24 hectáreas de superficie, situada en la cabecera del Valle de Boí, ofrece, además de las virtudes curativas y relajantes de sus aguas, un paisaje de belleza espectacular.
El balneario aprovecha sus aguas mineromedicinales que brollan de treinta y siete fuentes entre los 4 y los 56 grados, declaradas de utilidad pública el 20 de diciembre de 1887.
El complejo del balneario alberga un edificio de servicios termales , dos establecimientos hoteleros y una amplia zona ajardinada con piscinas exteriores y interior de agua fría y termal, así como muchos servicios de entretenimiento y de ocio.
Para más información:
Balneario de Caldes de Boí
Estación Termal y de Montaña
25528 Caldes de Boí
Tel. 973 696210
Info@caldesdeboi.com
www.caldesdeboi.com
Recientemente inaugurado, el Spa Augusta ofrece más de 1.200m² de instalaciones que ofrecen una amplia y muy cuidada oferta de welness, combinando las últimas novedades en materiales con los tratamientos más completos.
Dispone de una moderna zona de aguas, 13 salas de tratamientos con cromoterapia personalizada, vaporarium i un centro de belleza.
Para más información:
Boí Taüll Resort SPA AUGUSTA
25528 Pla de l’Ermita
Tel. 973 696755
spaaugusta@boitaullresort.es
A los habitantes del Valle de Boí todavía les bate el corazón cuando bajan con las “falles” encendidas “corren falles” o ven “la Pila” de Taüll levantarse hacia los cuatro puntos cardinales, por eso se han mantenido vivas algunas tradiciones y se han recuperado otras. Aun con todo el aislamiento secular que sufrió el valle, la despoblación en los años 70 y el envejecimiento progresivo de la población que hizo perder temporalmente algunas de las tradiciones, la fuerza de sus habitantes y el marcado arraigo al Valle les ha hecho volver con la misma fuerza y espíritu mágico.
Las tradiciones solo se mantienen si las celebran año tras año la misma gente del territorio como un hecho propio y no simplemente como una herencia del pasado. Para conocer los detalles de cada fiesta, de cada celebración, no se puede aprender en los libros, sino en la plaza de cada uno de los pueblos del valle, donde los más pequeños aprenden de los grandes con el orgullo de sentirse parte importante de este territorio.
Fallas
Baile de Sant Isidre
El baile Pla
Via Crucis
Feria de Barruera
La Plega

Las fallas son una fiesta de fuego. En nuestra comarca se conocen desde tiempos remotos. Son celebraciones relacionadas con el solsticio de verano de preparación de las cosechas y para espantar a los malos espíritus.
La primera bajada de fallas es la de Durro, con la fiesta de Sant Quirc, a mediados de junio. Es la noche de Sant Juan cuando se bajan las fallas de Barruera y Boí. A principios del mes de julio se corren fallas en Erill la Vall y las últimas son las de Taüll, a mediados de julio.
Para poder correr las fallas, se han preparado los "faros" con árboles de pie en una zona alta alejada del pueblo. También se elaboran las fallas con madera de pino que tenga “teia”, se sujetan a un palo de fresno o avellano, a manera de antorcha.
La noche de la bajada de les fallas se sube hasta el "faro" cuando oscurece. Antes de bajar se merienda y se acompaña de un trago de vino. Después se enciende el "faro", las fallas y se empieza a bajar, caminando el primer tramo pendiente y después se empieza a correr hasta llegar al pueblo. Allí los músicos tocan la melodía de las fallas, se recorren las calles y finalmente se tiran a la hoguera.
La leyenda dice que hubo un año de mucha sequía, que no hubíeron cosechas, y los ganaderos y campesinos de Taüll ya desesperados se encomendaron a San Isidro. El Santo que escuchó los ruegos de la gente se puso en marcha hacia Taüll para traerles remedio. Para poder soportar el viaje llevaba una bota de vino y una coca llamada “garllá”. Cuando llegó y los chicos del pueblo, fuertes y valientes, no lo reconocieron y desesperados le quitaron la coca para comérsela.
De la leyenda viene la representación del Baile de San Isidro, donde los chicos del pueblo corren alrededor del santo para quitarle sus riquezas, mientras el se defiende con su bastón.
Después de quitarle la coca los chicos del pueblo bailan haciendo una redonda, y dando vueltas la fila de hombres se convierte en la base de la “PILA”, una torre humana de tres pisos. En medio de la plaza de Taüll se forma una base, el primer piso y se corona con un solo hombre que de pies saluda a los cuatro puntos cardinales con los brazos en alto. Finalmente, cabeza abajo baila con los pies al son de la música de la pila.
Danza que se baila durante la celebración de les fiestas mayores en Taüll y de Durro. Los bailadores son la gente del pueblo, las parejas están formadas por un hombre casado y una mujer soltera , y por un hombre soltero y una mujer casada.
Las parejas se sitúan una detrás de la otra haciendo una fila mientras van avanzando y las mujeres van girando sobre ellas mismas. El grupo de todos los bailarines se abre a toda la plaza en forma de abanico, en parejas, unas cerca de la otras mientras continúan bailando y las mujeres girando. El ritmo se acelera, las parejas se vuelven a poner en fila, la danza continua siguiendo el perímetro de la plaza.

Desde el año 1997 el pueblo de Barruera vuelve a representar el Vía Crucis cada Jueves Santo. El Vía Crucis de Barruera había sido uno de los más significativos de la zona pero poco a poco se fue perdiendo. Las últimas representaciones tuvieron lugar a principios de los años setenta.
El año 1997 el Patronat de la Vall de Boí impulsó su recuperación, la cual no se hubiera podido hacer sin la ilusión de todo el pueblo de Barruera que se volcó en la recuperación de este acto que todavía vive en la memoria de todos, como uno de los signos de identidad propia. La recuperación fue un éxito tanto de público como de participación. En la representación del Vía Crucis de Barruera participan más de cincuenta personas y tiene una duración de una hora aproximadamente.
Los personajes que aparecen son: Jesús, la Virgen, Verónica, Judas, Pilates, María Magdalena, la Samaritana, el Cirineo, 10 armados , 3 tamborileros, 8 “capuchinos”, 2 monaguillos, las 4 mayoralesas que llevan el único paso de Semana Santa con la Virgen de los Dolores y el cura que anuncia les catorce estaciones del Vía Crucis.
Cada una de les estaciones es representada y cantada. Les dos primeras, donde Jesús es sentenciado a muerte y le cargan la cruz, se representan dentro de la iglesia románica de Sant Feliu de Barruera (declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco) y continúan por los alrededores de la iglesia, entre los prados, hasta las últimas estaciones en que Jesús es crucificado delante del ábside de la iglesia.

El Patronat del Ayuntamiento de la Vall de Boí, conjuntamente con el sector ganadero, comercial y turístico del valle, han vuelto a recuperar la Feria de Barruera, una tradición perdida en los años 40.
A principios de octubre se celebraba la Feria de Barruera, que era un sitio de intercambio, compra, venta y relación entre los vecinos de la comunidad formada por los habitantes de la Vall de Boí, donde no solo se comercializaban y trataban animales, también se compraban comestibles y todo tipo de instrumentos de trabajo.
La juventud del pueblo con los músicos pasan casa por casa tocando, se baila dentro de las casas, se recoge dinero que los vecinos quieren dar a la fiesta, en las casas se ofrece un trago de vino y algo de comer, se acaba la plega otra vez en la plaza.